Tanto si es para un blog, un website presencial de un cliente, nuestro nuevo proyecto personal, o el producto que va a revolucionar el mundo del o de la “X” (ponga aquí su industria o área de negocio), conseguir un buen nombre de dominio — y que además esté libre — es una tarea que a pocos les gusta. Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo!